lunes, 28 de enero de 2008

Ahorrar agua.


Debido al problema que estamos viviendo en España por culpa de la sequía, os dejo a continuación un breve texto, para aprender a ahorrar agua. Espero que lo lleveis acabo:


Se avecina sequía. Ya nos están avisando y, por tanto, toca hacer lo posible por limitar el consumo de agua en nuestros hogares.

Algo que no sólo es solidario y ecológico, sino que nos puede suponer un ahorro de al menos trescientos euros anuales (de ahí para arriba).

Para lograrlo, conviene recordar algunos trucos y buenas prácticas.

Adquiera inodoros con doble carga o coloque una o dos botellas llenas de agua dentro de la cisterna, ahorrará de dos a cuatro litros cada vez que la accione.

No emplee el inodoro como papelera.

No mantenga el grifo abierto mientras se lava los dientes, se peina o se afeita.

No se bañe. Dúchese y ahorrará entre 80 y 150 litros de agua en cada ocasión. Eso sí, no permanezca media hora bajo el chorro.

Riegue las plantas o el jardín al anochecer para limitar la pérdida por evaporación. Tenga especies autóctonas que, al estar adaptadas a su climatología, no precisen muchos riegos.

Ponga en funcionamiento la lavadora y el lavavajillas únicamente cuando estén bien cargados.

Estos electrodomésticos pueden ser grandes dilapiladores de agua.

Coloque economizadores en todos los grifos y cabezales de ducha de flujo reducido. Este tipo de adminículos están pensados para ahorrar hasta un 50% del agua emitida.

Recoja el agua que sale de la ducha mientras espera a que se caliente en cubos para luego fregar el suelo o regar las plantas.



AHORRAR AGUA:


Desde el principio de los tiempos, cada vez que bebemos un sorbo de agua, pensamos que es agua limpia y nueva que se utiliza por primera vez. Pero no es así, este agua que estamos bebiendo, ha sido reciclada una y otra vez desde los comienzos del universo, por diversas formas de vida, como un dinosaurio, un conejo, una paloma y hasta por Jesucristo, Julio Cesar, El Cid, Carlos V, el papa Pablo VI, Cristóbal Colón o Cervantes. Ahora disponemos de toda el agua que nuestros hijos podrán tener, nunca dispondrán de más agua que nosotros, al contrario si seguimos así, cada vez tendrán menos y la que tengan tendrán que repartirla entre muchísimas más personas. Este siglo será crítico para el futuro de la humanidad, en cuanto al agua se refiere. De hecho y con el tipo de sociedad de que disponemos, no hemos sido capaces tecnológica y socialmente hablando de facilitar el acceso a la misma a más de 1.200 millones de personas, las cuales no tienen acceso a una fuente de agua potable, saludable y segura.


Más de 4 millones de criaturas, se las ven y se las desean para no enfermar, por consumir aguas contaminadas y eso si no mueren por ausencia de ésta.
Y no por ser animales, son menos importantes para nuestro futuro, pues está demostrado que casi el 20 % de las especies de agua dulce corren peligro de extinción en este próximo siglo.


¿ Por qué ahorrar agua?

En primer lugar por solidaridad, el agua cubre casi un 80% de la superficie de la Tierra. Aunque pareciera que es un recurso muy abundante, es importante destacar que mucho menos del 1% de ésta es agua dulce, es decir, apta para usos domésticos, industriales o comerciales y turísticos. Por otra parte, el agua salada sustenta importantes cadenas alimenticias claves para la alimentación mundial, además, vive en ella una vegetación muy pequeña que es la que aporta más de un 60% del oxígeno de la Tierra.
El agua dulce que podemos utilizar se encuentra en los lagos, ríos y lluvias, y debe alcanzarnos para que ninguna persona, planta o animal tenga sed, para que los animales acuáticos vivan en ella, para regar los campos, usar en las industrias, mantener húmedos los bosques y regar los jardines. Por eso es importante mantenerla limpia y economizarla. A la vez que garantizaremos un crecimiento más sostenible para el futuro de nuestros hijos.
Desde un enfoque económico, pues muchos es el único que entienden, el ahorrar agua merece la pena para nuestros bolsillos.
Seguramente, pensará Ud., que ahorrar agua con el bajo valor que tiene no le aporta nada, pues la diferencia de consumir 20m³ al trimestre a consumir el doble, es despreciable económicamente hablando. Pero se equivoca, pues se nos olvida que más del 40% del agua que consumimos es agua caliente y requiere energía para calentarla, y ésta tiene un valor superior a 4 veces el coste del agua, por lo que realmente su consumo es de media muchísimo más caro de los que nos imaginamos.
¿Sabía Ud. que en una ducha por ejemplo, el 87 % del agua que consumimos es caliente? Si ahorramos parte del agua que consumimos, estaremos ahorrando energía casi en la misma proporción.
Una familia media deja en los gastos por agua un 1% de sus ingresos y más de un 17% en energía, de la cual casi un 4%, es directamente proporcional al consumo de ACS.
Por otra parte existen técnicas, trucos y hábitos que nos permiten vivir confortablemente, sin mermas de calidad y/o confort y ahorrar más del 50% del agua que consumimos habitualmente, lo que propicia ahorrar un porcentaje equivalente de dichos gastos.


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