
El Partido Popular prescindió el miércoles del alcalde de Madrid para las elecciones legislativas del 9 de marzo, decisión que supone la victoria del ala dura de la formación y que podría llevar a Alberto Ruiz-Gallardón, de perfil moderado, a abandonar la política.
Ruiz-Gallardón manifestó su "tristeza" por haber sido descartado de las listas del PP de candidatos a diputados. La decisión la tomó el presidente de la formación, Mariano Rajoy, que disputará la presidencia del Gobierno al socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
"Debo esperar que pasen las elecciones del 9 de marzo para abrir una reflexión personal (...) será después del 9 marzo cuando esa reflexión se produzca", declaró en conferencia de prensa. Visiblemente abatido y sin admitir preguntas, Ruiz-Gallardón reconoció que se siente "derrotado" y que "en política unas veces se gana y otras se pierde".
El alcalde madrileño, de 49 años, dijo que ha vivido "más de 30 años de dedicación al partido". "Siempre he hecho lo que me han solicitado y tenía mucha ilusión desde hace tiempo por ir a las elecciones al Congreso, pero no ha podido ser", lamentó, en una suerte de despedida.
Gallardón, que ha ejercido varios mandatos como alcalde y como presidente de la Comunidad de Madrid, es muy estimado entre el sector moderado del PP, pero impopular en el ala más derechista del partido. Reelegido como alcalde en 2007, nunca escondió sus ambiciones nacionales y fue el único alto responsable del PP que reclamó una autocrítica del partido tras la derrota del PP en 2004 ante el Partido Socialista.
Su descarte fue considerado como una victoria de su gran rival local, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que también tiene ambiciones nacionales y que se oponía a la candidatura de Ruiz-Gallardón al Congreso, aunque el PP también descartó incluirla en las listas.
Esperanza Aguirre "ha ganado la principal batalla política interna de su vida" y Alberto Ruiz-Gallardón "ha perdido definitivamente su último intento, el enésimo, por llegar a la política nacional para, algún día, hacerse con el liderazgo del PP", consideró el diario El País. Aguirre "ha ganado su pulso político con Gallardón", apostilló El Mundo.
Ruiz-Gallardón, que además representaba una posible alternativa al frente del PP en caso de un nuevo fracaso del partido en las generales de marzo, ya ha decidido que después de las elecciones abandonará la política, según fuentes cercanas al alcalde citadas por varios diarios.
La sustituta legal en el consistorio en el caso de una renuncia de Ruiz-Gallardón es Ana Botella, la mujer del ex presidente del Gobierno José María Aznar.
La defenestración de Ruiz-Gallardón consolida la llamada ala dura del partido conservador, que hasta el final presionó para que Rajoy tomara esa decisión. Otros comentaristas consideran que la decisión de Rajoy muestra cierto pesimismo del PP en ganar las próximas elecciones y que la presión de los duros ha sido sobre todo para plantear su sucesión -sin Gallardón- tras una nueva derrota en las urnas. En ese caso, el partido quedaría bajo la dirección de Esperanza Aguirre.
Ruiz-Gallardón manifestó su "tristeza" por haber sido descartado de las listas del PP de candidatos a diputados. La decisión la tomó el presidente de la formación, Mariano Rajoy, que disputará la presidencia del Gobierno al socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
"Debo esperar que pasen las elecciones del 9 de marzo para abrir una reflexión personal (...) será después del 9 marzo cuando esa reflexión se produzca", declaró en conferencia de prensa. Visiblemente abatido y sin admitir preguntas, Ruiz-Gallardón reconoció que se siente "derrotado" y que "en política unas veces se gana y otras se pierde".
El alcalde madrileño, de 49 años, dijo que ha vivido "más de 30 años de dedicación al partido". "Siempre he hecho lo que me han solicitado y tenía mucha ilusión desde hace tiempo por ir a las elecciones al Congreso, pero no ha podido ser", lamentó, en una suerte de despedida.
Gallardón, que ha ejercido varios mandatos como alcalde y como presidente de la Comunidad de Madrid, es muy estimado entre el sector moderado del PP, pero impopular en el ala más derechista del partido. Reelegido como alcalde en 2007, nunca escondió sus ambiciones nacionales y fue el único alto responsable del PP que reclamó una autocrítica del partido tras la derrota del PP en 2004 ante el Partido Socialista.
Su descarte fue considerado como una victoria de su gran rival local, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que también tiene ambiciones nacionales y que se oponía a la candidatura de Ruiz-Gallardón al Congreso, aunque el PP también descartó incluirla en las listas.
Esperanza Aguirre "ha ganado la principal batalla política interna de su vida" y Alberto Ruiz-Gallardón "ha perdido definitivamente su último intento, el enésimo, por llegar a la política nacional para, algún día, hacerse con el liderazgo del PP", consideró el diario El País. Aguirre "ha ganado su pulso político con Gallardón", apostilló El Mundo.
Ruiz-Gallardón, que además representaba una posible alternativa al frente del PP en caso de un nuevo fracaso del partido en las generales de marzo, ya ha decidido que después de las elecciones abandonará la política, según fuentes cercanas al alcalde citadas por varios diarios.
La sustituta legal en el consistorio en el caso de una renuncia de Ruiz-Gallardón es Ana Botella, la mujer del ex presidente del Gobierno José María Aznar.
La defenestración de Ruiz-Gallardón consolida la llamada ala dura del partido conservador, que hasta el final presionó para que Rajoy tomara esa decisión. Otros comentaristas consideran que la decisión de Rajoy muestra cierto pesimismo del PP en ganar las próximas elecciones y que la presión de los duros ha sido sobre todo para plantear su sucesión -sin Gallardón- tras una nueva derrota en las urnas. En ese caso, el partido quedaría bajo la dirección de Esperanza Aguirre.

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